Contrato de mantenimiento web: qué debe poner
Contrato de mantenimiento web: las cláusulas que debe incluir (tareas, frecuencia, copias, tiempos de respuesta, qué no incluye, precio y renovación, propiedad, accesos, baja) y las señales de un mal contrato. Cómo lo hace INQANET.

Un contrato de mantenimiento web debe poner, como mínimo, nueve cosas: qué tareas se hacen y con qué frecuencia, cómo son las copias de seguridad y quién las restaura, en cuánto tiempo se responde y se resuelve, qué queda fuera, cuánto cuesta y cuánto costará al renovar, de quién es la web y los accesos, cómo se tratan los datos, cómo se da de baja y qué pasa con la web al terminar. Si un contrato no responde a alguna de ellas, tienes una pregunta pendiente antes de firmar. En INQANET el mantenimiento va incluido en el hosting + mantenimiento web desde 90 €/año, con estas condiciones por escrito, y aquí te contamos qué revisar en cualquier contrato.
En resumen
- Un contrato de mantenimiento web sirve para saber qué se hace, cuándo, quién responde y qué pasa si te vas. Sin eso, es una cuota a ciegas.
- Nueve cláusulas: tareas y frecuencia, copias, tiempos de respuesta, exclusiones, precio y renovación, propiedad y accesos, datos, baja y salida.
- Señales de mal contrato: tareas vagas, sin tiempos, permanencia larga, web o dominio a nombre del proveedor, sin cláusula de salida.
Para qué sirve un contrato de mantenimiento web
Un contrato de mantenimiento web es el acuerdo, por escrito, entre un negocio y un proveedor por el que este se compromete a mantener la web actualizada, segura y funcionando durante un periodo, a cambio de un precio. No hace falta que sea un documento de veinte páginas: puede ser un presupuesto aceptado con las condiciones claras. Lo que importa es que responda a las preguntas que surgen cuando algo falla.
En nuestra experiencia, los conflictos con el mantenimiento nunca vienen del precio. Vienen de la ambigüedad: «yo pensaba que incluía…», «nadie me dijo que…», «¿y ahora quién tiene las claves?». Por eso, más que un contrato largo, recomendamos uno claro.
Las nueve cláusulas que debe incluir
1. Tareas y frecuencia
Qué se hace exactamente y cada cuánto. No «mantenimiento mensual», sino: actualización del núcleo de WordPress, tema y plugins (WordPress.org recomienda tener siempre la última versión), con copia previa y comprobación posterior; revisión de formularios, velocidad y enlaces; revisión de seguridad; limpieza de base de datos. Y la frecuencia de cada tarea: mensual, semanal, o inmediata para actualizaciones de seguridad urgentes.
2. Copias de seguridad
Cada cuánto se hacen, cuántas se guardan, dónde (fuera del servidor, como recomienda WordPress.org), quién las restaura, en cuánto tiempo y si tiene coste. Una copia que no puedes pedir que se restaure no es una garantía.
3. Tiempos de respuesta y resolución
En cuánto tiempo se responde a un aviso y en cuánto se resuelve una incidencia normal y una urgente (web caída). Por qué canal (teléfono, WhatsApp, correo) y en qué horario. Aquí está la diferencia entre proveedores: «respuesta en 48 horas laborables por ticket» y «respuesta en el momento por WhatsApp» son servicios distintos aunque cuesten lo mismo.
4. Qué no incluye
Igual de importante que lo anterior. Lo habitual, y lo razonable, es que queden fuera rediseños, páginas nuevas, funciones nuevas (tienda, reservas), redacción de contenidos, campañas y la recuperación de webs que llegan infectadas de otro proveedor. Pero tiene que estar escrito. Y si incluye pequeños cambios (textos, fotos, horarios), con qué límite.
5. Precio, forma de pago y renovación
Cuánto cuesta, si es mensual o anual, cómo se paga, y sobre todo cuánto costará al renovar. Un contrato con precio promocional el primer año y silencio sobre el segundo es una sorpresa programada.
6. Propiedad y accesos
De quién es la web, el dominio, el hosting y las licencias de temas o plugins de pago. Quién tiene los accesos (panel de WordPress, hosting, dominio, correo) y el compromiso de entregarlos cuando se pidan. El dominio, siempre a nombre del cliente. Lo hemos visto demasiadas veces: negocios que al cambiar de proveedor descubren que el dominio o la web están a nombre de la agencia.
7. Protección de datos
El proveedor de mantenimiento accede a la web y, con ella, a los datos de tus clientes (formularios, pedidos, usuarios). Según el RGPD, actúa como encargado del tratamiento, y la AEPD explica en su guía para responsables que esa relación debe regularse por escrito: qué datos, para qué, con qué medidas y qué pasa al terminar. Un contrato serio lo incluye o lo anexa.
8. Duración, permanencia y baja
Cuánto dura, si hay permanencia y cómo se da de baja (plazo de preaviso, forma). Una permanencia larga con penalización es una señal de alarma en un servicio que debería ganarse cada mes.
9. Qué pasa al terminar
Al finalizar, el proveedor entrega una copia completa de la web (ficheros y base de datos), los accesos, el dominio bajo control del cliente y, si hace falta, colabora en la migración. Sin esta cláusula, irse puede convertirse en un secuestro.
Señales de un mal contrato de mantenimiento
| Señal | Por qué es un problema |
|---|---|
| Tareas descritas en una línea («mantenimiento y soporte») | No sabes qué pagas ni puedes reclamar nada |
| Sin tiempos de respuesta | «Ya lo miramos» puede ser una semana |
| Sin mención a las copias o sin decir quién restaura | Cuando haga falta, no estará |
| Permanencia de 12 meses o más con penalización | El proveedor no necesita hacerlo bien para cobrar |
| Dominio o web a nombre del proveedor | No es tu web; es un alquiler |
| Precio de renovación no indicado | Sorpresa al año |
| Sin cláusula de salida ni entrega de copia y accesos | Irse puede ser imposible o carísimo |
| SSL cobrado aparte | Es gratuito (Let's Encrypt); si lo cobran, mira qué más |
Por ejemplo, un cliente nos trajo un contrato de mantenimiento de una agencia con cuota mensual, permanencia de dos años, «actualizaciones automáticas» como única tarea descrita y el dominio registrado a nombre de la agencia. Pagaba por un servicio que no existía y no podía irse sin negociar el dominio. Se resolvió, pero llevó meses.
Cómo lo hacemos en INQANET
No tenemos un contrato de mantenimiento aparte, porque el mantenimiento va incluido en el hosting + mantenimiento web: 90 €/año (Esencial), 135 €/año (Profesional, con dominio gratis el primer año) o 295 €/año (Avanzado). Lo que sí tienes por escrito, en el presupuesto que aceptas:
- Tareas y frecuencia: actualizaciones mensuales con copia previa y revisión posterior, e inmediatas si son de seguridad; revisión mensual de formularios, velocidad y seguridad; limpieza periódica.
- Copias: periódicas, guardadas fuera del servidor, restauradas por nosotros sin coste.
- Respuesta: directa, con Omar, por teléfono, WhatsApp o correo. Sin tickets.
- Qué no incluye: rediseños, páginas o funciones nuevas, redacción de contenidos (eso es SEO + IA), campañas.
- Precio: el mismo al renovar. Sin permanencia: si te vas, te llevas la web.
- Propiedad: dominio a tu nombre, web tuya, accesos entregados cuando los pidas.
- Datos: acuerdo de encargado del tratamiento incluido.
- Salida: copia completa y colaboración en la migración.
Si tienes un contrato de mantenimiento delante y quieres una segunda opinión, escríbenos: te decimos qué le falta, sin compromiso. Y si vas a hacer la web nueva, desde 490 € en diseño web con el primer año de mantenimiento gratis y estas mismas condiciones.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio firmar un contrato de mantenimiento web?+
No es obligatorio, pero es recomendable tener las condiciones por escrito, aunque sea en un presupuesto aceptado. Protege a las dos partes y evita el «yo pensaba que».
¿Cuánto cuesta un contrato de mantenimiento web?+
En INQANET va incluido en el hosting + mantenimiento web: 90, 135 o 295 €/año según el plan, sin cuota mensual aparte ni permanencia. Otros proveedores cobran cuotas mensuales independientes del hosting.
¿Qué pasa si quiero cambiar de proveedor de mantenimiento?+
Con un buen contrato, el proveedor te entrega copia completa de la web, accesos y dominio, y colabora en la migración. Sin cláusula de salida, puede complicarse. En INQANET no hay permanencia y la web es tuya.
¿El contrato de mantenimiento incluye cambios en la web?+
Depende del contrato. Lo habitual es que incluya pequeños cambios (textos, fotos, horarios) con un límite y excluya rediseños y páginas nuevas. Debe estar escrito.
¿Por qué el proveedor de mantenimiento necesita un acuerdo de protección de datos?+
Porque accede a los datos de tus clientes en la web y actúa como encargado del tratamiento según el RGPD. La AEPD indica que esa relación se regula por escrito.
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